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Templo de Dendera y su recinto: información para no perder detalle en tu viaje

No es el más antiguo de los que puedes visitar en Egipto, pero el templo de Dendera es calificado por muchos como uno de los más bellos. Uno de esos lugares en los que el viajero logra imaginarse la grandeza de aquella civilización y el nivel de perfección en cada detalle: desde la decoración jeroglífica a la precisión astronómica que demuestra.

Egipto Exclusivo se encarga de organizar excursiones al templo de Dendera y al recinto que lo engloba, con un guía experto y transporte privado de la máxima confianza. Pero la información que te proporcionamos en las siguientes líneas te servirá para ir abriendo boca y tomar contacto con uno de esos monumentos que quedan grabados en la memoria de quien los ve. ¡No pierdas detalle y contacta con nosotros si necesitas ayuda con tu viaje!

Dónde está el templo de Dendera

El templo de Dendera se encuentra en el Alto Egipto y, más concretamente, en el sur de lo que a menudo se conoce como Egipto Medio: una amplia zona del Valle del Nilo que se extiende desde Al Minia hasta Qena aproximadamente. De hecho, la ubicación exacta del recinto está a las afueras de Qena, a escasos 5 km al oeste de esta ciudad y a apenas 4 km del poblado actual de Dandarah, que le da nombre. Otros lugares cercanos que pueden servir de referencia son Luxor, a unos 60 km al sur, y Abydos, a unos 90 km al oeste.

Como es habitual en otros muchos puntos del Egipto Medio, la localidad de Dandarah tiene, en lo que a economía se refiere, dos clavos ardiendo a los que aferrarse: la agricultura de la vega del Nilo (que aquí hace justo la curva de un gran meandro) y el turismo, centrado en el templo de Dendera.

Entrada al templo de Dendera
Entrada al templo de Dendera

Un poco de historia sobre el templo de Dendera

Aunque el templo de Dendera es el elemento de mayor fama, en realidad Dendera fue una ciudad de importancia local en el Antiguo Egipto, pues era la capital del nomo VI del Alto Egipto. Y en este lugar hubo diferentes santuarios dedicados a la diosa Hathor, con orígenes en el Imperio Antiguo, más de 2.000 años a.C. Esta divinidad gozó de gran devoción en aquella civilización por ser la protectora del amor y la maternidad, entre otras cuestiones. Y era la madre de Horus, dios celeste en la religión egipcia.

Sin embargo, el templo de Dendera y el resto del recinto que podemos visitar en la actualidad es mucho más ‘reciente’. Y entrecomillamos ‘reciente’ porque solo lo es en comparación con otros templos del Antiguo Egipto, pues es muy anterior a la mayoría de monumentos que se pueden visitar en Occidente. 

La época en cuestión es el periodo grecorromano y, más concretamente, entre el 125 a.C y el 60 d.C, aunque los principales trabajos ya se iniciaron con Nectanebo I (Dinastía XXX). Los gobernantes griegos y romanos, para legitimarse en el poder y gozar del apoyo de la población, no solo aceptaron el culto religioso egipcio sino que lo promovieron con decisión. 

Y este es uno de los mejores ejemplos. Sus principales impulsores fueron probablemente Ptolomeo XII y Cleopatra VII. Y de hecho hay referencias a esta famosa reina de la dinastía ptolemaica, así como a su hijo Cesarión, cuyo padre fue Julio César. También hay alusiones a Tiberio, otro de los impulsores del templo de Dendera tiempo después, que aparece representado en actitud oferente en la decoración interior. 

Por ello, hay quien considera que el templo de Dendera es una imitación del estilo del Antiguo Egipto, pero lo cierto es que el nivel de calidad y perfección en los detalles hacen que esto poco importe. Y así lo pensaban también los egipcios que disfrutaban de este recinto mientras tuvo vigencia, pues aquí se celebraban algunos ritos multitudinarios. Por ejemplo, la procesión fluvial que protagonizaba la estatua de la diosa Hathor en su barca para, Nilo abajo, encontrarse con su hijo y posteriormente pareja de Horus, en su templo de Edfu

Además de esta procesión fluvial, cuyas festividades se podían prolongar durante días, el templo de Dendera era el final de la peregrinación de muchos fieles, en especial mujeres que invocaban a Hathor, por sus poderes maternales, y enfermos, pues creían que también tenía poderes sanadores.

Peor le fue a este templo con los fieles del cristianismo copto, quienes la tomaron contra la diosa Hathor, dañando su rostro esculpido en los capitales de las columnas. Pero más allá de estos episodios, al templo de Dendera le esperaba un largo periodo de hibernación: el lodo de las crecidas del Nilo y la arena del desierto sepultaron su estructura, evitando su desmantelamiento y favoreciendo su excelente estado de conservación.

Y así quedó hasta la llegada de las tropas napoleónicas al país y los sucesivos exploradores-cazatesoros, a finales del siglo XVIII y principios del XIX, que no dudaron en llevarse piezas importantes del templo de Dendera. En especial, su famoso zodiaco, hoy expuesto en el Museo del Louvre, elemento no exento de misterio que ha contribuido a generar la fama de este monumento.

Qué ver: el templo de Dendera y otras estructuras del recinto

El recinto religioso de Dendera es, en la actualidad, un gran museo a cielo abierto. Este parque arqueológico tiene el atractivo de su buena conservación actual, lo que permite apreciar algo difícil de ver en otros templos del Antiguo Egipcio: el colorido original de la decoración. Techos, columnas y paredes, entre otros elementos, se llenan de cromatismo trasladando al visitante a una época pasada y fascinante.

En el recinto hay lugares que pueden atraer tu atención. El más importante es el templo de Dendera, propiamente dicho. Y los otros son el Iseo y el mammisi de época romana. A continuación los repasamos.

Templo de Dendera o de Hathor

El templo de Dendera es el verdadero epicentro de la visita. Llamado también templo de Hathor, por estar dedicado a esta divinidad, se puede recorrer ampliamente en su interior. Como no se conservan los pilonos de entrada, el visitante llega directamente a la sala hipóstila, donde este edificio religioso muestra toda su espectacularidad desde el principio. Son 24 columnas de unos 15 metros de altura con capiteles hathóricos: cada uno de los cuatro lados tiene esculpido el rostro de la diosa con orejas de vaca.

El templo de Dendera, de planta sencilla, cuenta con otros espacios como la Sala de las Apariciones, donde la estatua de la diosa Hathor hacía su aparición durante su correspondiente celebración religiosa. O el santuario, al que solo podían acceder los sumos sacerdotes y el faraón. En este santuario se guardaba la estatua, junto con su barca ceremonial, empleada para su procesión fluvial hacia Edfu.

El templo de Dendera se compone de numerosos espacios y elementos, con diversos santuarios dedicados a otros dioses, como el de Ra, el de Horus o el de Socar. También disponía de varios salones, patios y corredores. 

Por medio de una escalera se puede acceder a la azotea del templo de Dendera, en la que hay dos capillas. En el techo de una de ellas se encontraba el famoso Zodiaco de Dendera, extraído de su lugar original por una expedición francesa a comienzos del siglo XX.

Todo ello estaba rodeado de una muralla, que se conserva en estado ruinoso pero nos permite comprender su altura y la extensión total del conjunto. Esta muralla contaba con puertas monumentales y las que se conservan son las de Domiciano y Trajano, emperadores romanos en cuyo periodo se construyeron.

Templo de Dendera o Hathor
Templo de Dendera o Hathor

Iseo

Se trata de un templo del nacimiento de Isis, otra diosa fundamental en la religión egipcia que durante la época de esplendor del templo de Dendera había asumido ya rasgos y atributos de Hathor. En cambio, es una de las estructuras que peor se conserva en la actualidad. 

Iseo en Dendera

Mammisis e iglesia copta

Los mammisis eran casas del nacimiento divino que tenían como objetivo ensalzar trilogías de dioses (padre, madre e hijo), lo que también se ha interpretado como una forma de afirmación del poder de faraón. Se trata de una tipología constructiva que surgió a finales de la Baja Época o Periodo tardío y en Dendera se encuentra el que se considera el más antiguo: el de Nectanebo I.

Durante la época grecorromana se popularizaron mucho y aquí también se puede apreciar, en el mammisi romano: otro pequeño templo similar, en este caso dedicado a Harsomtus (hijo de Hathor y Horus), construido en el siglo I d.C o en el II d.C, aunque no está claro si en tiempos de Augusto, Nerón o Trajano.

Por último, también se pueden identificar los restos de una basílica cristiana del siglo V, situada cerca del mammisi romano. Se trata de un buen ejemplo de las primeras iglesias coptas. 

Restos basílica Cristina en Dendera
Restos basílica Cristina en Dendera

El templo de Dendera: astronomía y misterio

No cabe duda de que la fama del templo de Dendera se debe, en buena medida, a algunos elementos fascinantes y enigmáticos, envueltos en cierto misterio según algunas interpretaciones. Lo más importante es su relación con la astronomía, lo que demuestra el enorme conocimiento que se tenía sobre esta disciplina en aquella época.

Esto se aprecia en la propia ubicación del templo de Dendera, que no fue casual. Según se cree, su eje principal, con su correspondiente puerta, se orientó intencionadamente hacia el norte, es decir, hacia la estrella Thuban, que señalaba este punto cardinal en aquel momento. La segunda puerta principal, por su parte, estaría orientada hacia la estrella Sirio, identificada con la diosa Isis, que en buena medida estaba asociada a la diosa Hathor.

Esta estrella aparecía justo en el solsticio de verano, que era a su vez el momento en el que comenzaba la crecida del Nilo, ansiada cada año por la población egipcia. Y el periodo del año en que Sirio permanecía oculta en el cielo, se interpretaba como el viaje de Isis y su esposo Osiris por el inframundo (Duat).

El Zodiaco de Dendera

La cuidada orientación del templo de Dendera no es la única relación de este lugar con la astronomía. Al contrario, su gran fama se la da el Zodiaco de Dendera, un bajorrelieve que se encontraba en el techo de una de las cámaras del templo. Aunque el original se encuentra en el Museo del Louvre de París, en la actualidad se ha emplazado aquí una réplica que permite al visitante entender su sentido.

Este zodiaco es un mapa de las estrellas en formato circular, algo totalmente novedoso hasta entonces. La bóveda celeste está sostenida por cuatro pilares en forma de mujer y, en el interior del círculo, las 12 constelaciones zodiacales. Unas representadas a la manera habitual y otras, a la manera egipcia, asociadas a divinidades locales. 

Pero lo que más ha fascinado a los estudiosos desde su descubrimiento es que incluye la mención a dos eclipses: uno lunar, acontecido en el 52 a.C y otro solar, en el 51 a.C, empleando para ello simbología propia del Antiguo Egipto. Esto ha ayudado a afinar las fases de construcción del templo de Dendera

Escultura del Zodiaco de Dendera
Escultura del Zodiaco de Dendera

Las Lámparas de Dendera

Otra teoría muy difundida sobre el templo de Dendera es la de sus supuestas ‘lámparas’. Cabe indicar que en el proyecto constructivo debió de haber un cuidado estudio de la iluminación interior del templo, como en prácticamente todos los templos del Antiguo Egipto. Como resultado de ese estudio, la luz natural penetraba en ciertos momentos e iluminaba espacios concretos del templo, sin perjuicio de otros métodos de iluminación con lámparas, aunque esto sigue sin generar consenso.

Sin embargo, unos relieves del templo de Dendera han dado pie a una teoría donde la fantasía y el misterio quieren mezclarse con la ciencia. En ellos, hay quien ve la representación de primitivas bombillas, lo que explicaría, desde ese punto de vista, que los antiguos egipcios conocían la electricidad. 

Los egiptólogos, en cambio, refutan esta teoría sui géneris indicando que se trata de flores de loto de las que brotan serpientes representando a Sema-tauy, símbolo unificador del Alto y el Bajo Egipto, todo ello apoyado en pilares Dyed, que simboliza a su vez la estabilidad del reino.

Lamparas de Dendera
Lamparas de Dendera

Cómo llegar al templo de Dendera

Como decíamos más arriba, el templo de Dendera se encuentra a las afueras de Qena, a unos 60 km al norte de Luxor. Por tanto, la forma más sencilla y habitual de llegar hasta esta última ciudad es realizando una excursión desde esta ciudad, que cuenta con su propio aeropuerto internacional. 

Otra opción es incluir el templo de Dendera como parada de un amplio crucero por el Nilo, procedente de El Cairo o de otros puntos del Egipto Medio. El tren y el autobús, en cambio, no son soluciones para llegar directamente a este lugar, pues no cuenta con paradas para ello.

Pero la opción más cómoda, habitual y factible es el vehículo privado con chófer. Esto acerca el templo de Dendera a muchos turistas de Egipto, tanto los que eligen Luxor como destino principal como los que optan por uno vacacional en el Mar Rojo. En este sentido, un trayecto por carretera desde Safaga supone unas dos horas de viaje (160 km), desde Hurghada 2 horas y media (220 km) y desde Marsa Alam 4 horas (360 km). Por tanto, se trata de una de las excursiones favoritas para quienes pasan sus vacaciones en el país, que además puede combinarse con la visita al cercano templo de Abydos, a unos 90 km aproximadamente.

Sea cual sea tu opción ideal, te recomendamos ponerte en manos de una agencia experta como Egipto Exclusivo, donde podemos programar un viaje a medida, con los principales servicios incluidos: transporte privado, alojamiento, guías oficiales para visitar el templo de Dendera, etc. ¡Ponte en contacto con nosotros y disfruta de una experiencia única!